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Náuseas en el embarazo: qué comer y cómo aliviarlas

  • sofilema7
  • 28 jul
  • 17 min de lectura

Náuseas en el embarazo: qué comer, qué evitar y cómo aliviarlas

Tiempo de lectura: 10 minutos   

LNB. Sofia Lemus Fecha de actualización: Julio 2026

Mujer embarazada con náuseas durante el primer trimestre del embarazo.

Indice




Introducción

Si estás embarazada y sientes que el simple olor del café, la comida o incluso tu perfume favorito te provoca náuseas, quiero que sepas algo: no estás sola.


Las náuseas en el embarazo son uno de los síntomas más frecuentes durante el primer trimestre y afectan aproximadamente al 70-80 % de las mujeres embarazadas. Para algunas son una molestia leve, mientras que para otras pueden dificultar actividades tan cotidianas como cocinar, trabajar o simplemente disfrutar una comida.

Como nutrióloga, una de las preguntas que más recibo durante las primeras consultas es:


Lo más importante

✔️ Las náuseas afectan hasta al 80 % de las mujeres embarazadas.

✔️ Suelen comenzar entre las semanas 5 y 6.

✔️ En la mayoría mejoran entre las semanas 14 y 16.

✔️ Comer pequeñas cantidades con frecuencia puede ayudar.

✔️ Si no puedes retener líquidos o pierdes peso, consulta a tu médico.


"¿Qué puedo comer si todo me da asco?"

Y la respuesta es mucho más esperanzadora de lo que muchas imaginan.

Aunque las náuseas no siempre pueden evitarse por completo, la alimentación y algunos cambios sencillos en la rutina pueden ayudarte a disminuirlas, mantener una buena hidratación y proteger tu estado nutricional durante esta etapa.

En esta guía te explicaré por qué aparecen las náuseas, qué alimentos suelen tolerarse mejor, cuáles pueden empeorarlas y qué estrategias cuentan con respaldo científico para ayudarte a sentirte mejor.


¿Por qué aparecen las náuseas durante el embarazo?


Aunque solemos llamarlas "náuseas matutinas", la realidad es que pueden aparecer a cualquier hora del día. Algunas mujeres las sienten únicamente al despertar, mientras que otras experimentan molestias durante gran parte del día o incluso por la noche.

Hasta el momento, no existe una única causa que explique por qué aparecen las náuseas en el embarazo. Más bien, se considera que son el resultado de varios cambios fisiológicos propios de esta etapa.


Cambios hormonales

Uno de los principales responsables es el aumento de la gonadotropina coriónica humana (hCG), una hormona que comienza a producirse poco después de la implantación del embrión. Sus niveles aumentan rápidamente durante las primeras semanas del embarazo y alcanzan su punto máximo alrededor de las semanas 9 a 12, periodo en el que muchas mujeres experimentan las náuseas con mayor intensidad.

Además de la hCG, el incremento de los estrógenos también puede contribuir a una mayor sensibilidad a los olores y sabores, haciendo que alimentos que antes disfrutabas ahora resulten difíciles de tolerar.


Tu sistema digestivo también cambia

Durante el embarazo aumenta la producción de progesterona, una hormona esencial para mantener la gestación. Sin embargo, también tiene el efecto de relajar la musculatura del tubo digestivo, haciendo que el vaciamiento del estómago sea más lento.

Como consecuencia, es normal sentirte llena con mayor facilidad, presentar reflujo o notar que las náuseas aparecen con más frecuencia cuando pasas muchas horas sin comer.


Una mayor sensibilidad a olores y sabores

Muchas mujeres describen que, de un día para otro, ciertos olores cotidianos —como el café, el ajo, la carne cocinándose o algunos perfumes— se vuelven insoportables.

Aunque todavía no se conoce con exactitud por qué sucede, se cree que esta mayor sensibilidad también está relacionada con los cambios hormonales propios del embarazo.


¿Cuándo empiezan y cuándo terminan?

La buena noticia es que, para la mayoría de las mujeres, las náuseas comienzan a disminuir entre las semanas 12 y 16 del embarazo, conforme los niveles hormonales se estabilizan.

Sin embargo, cada embarazo es diferente. Algunas mujeres experimentan una mejoría antes y otras pueden continuar con molestias durante más tiempo.


  • Inicio: semana 5-6

  • Pico: semana 9-11

  • Mejoran: semana 14-16

  • Algunas continúan más tiempo


¿Qué comer cuando tienes náuseas?



Si estás embarazada y las náuseas han hecho que comer se vuelva todo un reto, quiero que sepas algo importante: no necesitas llevar una alimentación perfecta para cuidar de ti y de tu bebé.


Durante el primer trimestre es completamente normal que alimentos que antes disfrutabas ahora te provoquen rechazo o incluso vómito. Los cambios hormonales, el aumento en la sensibilidad a los olores y el retraso del vaciamiento gástrico hacen que el sistema digestivo sea mucho más sensible.


En esta etapa, el objetivo no es "obligarte a comer sano" a toda costa, sino encontrar los alimentos y estrategias que tu cuerpo tolere mejor, mientras procuramos cubrir la mayor cantidad posible de tus necesidades nutricionales.


¿Las náuseas te están impidiendo comer bien? Una alimentación personalizada puede ayudarte a cubrir tus necesidades nutricionales incluso durante el primer trimestre. Agenda una consulta conmigo 👉

Prioriza comer poco, pero con frecuencia

Una de las recomendaciones con mayor respaldo científico es evitar pasar muchas horas sin comer. Cuando el estómago permanece vacío por mucho tiempo, las náuseas suelen intensificarse.

En lugar de hacer tres comidas abundantes, intenta consumir pequeñas porciones cada 2 o 3 horas, aunque solo sean unos cuantos bocados.

Por ejemplo:

  • Un puñado de nueces o almendras.

  • Un yogurt natural si lo toleras.

  • Un plátano.

  • Una tostada integral con crema de cacahuate.

  • Queso panela con algunas galletas integrales.

No te preocupes si al principio las porciones son pequeñas. Lo importante es mantener un aporte constante de energía.


Elige alimentos suaves y fáciles de digerir

Muchas mujeres toleran mejor alimentos con sabores simples y preparaciones sencillas.

Algunas opciones son:

  • Pan tostado.

  • Galletas saladas.

  • Tortillas de maíz.

  • Arroz blanco.

  • Papa cocida.

  • Pasta simple.

  • Avena.

  • Puré de papa.

  • Fruta como plátano, manzana o pera.

  • Verduras cocidas.

Estos alimentos pueden ser una buena base mientras las náuseas son más intensas.


No olvides incluir proteína

Aunque los carbohidratos suelen ser los alimentos mejor tolerados, es importante procurar una fuente de proteína varias veces al día. Además de ser esencial para el desarrollo de tu bebé, algunos estudios sugieren que las comidas con proteína pueden favorecer una mayor saciedad y ayudar a estabilizar las náuseas en algunas mujeres.

No es necesario comer grandes cantidades. Puedes intentar incluir pequeñas porciones de alimentos como:

  • Yogurt griego.

  • Queso cottage o panela.

  • Huevo.

  • Pollo deshebrado.

  • Pavo.

  • Atún (respetando las recomendaciones de consumo durante el embarazo).

  • Frijoles, lentejas o garbanzos si los toleras.

Si en este momento alguno de estos alimentos te provoca rechazo, no te preocupes. Es normal que la tolerancia cambie de un día a otro. Lo importante es seguir probando opciones diferentes sin sentir culpa.


Aprovecha los momentos del día en los que te sientes mejor

Muchas mujeres descubren que sus náuseas no son igual de intensas durante todo el día. Si notas que por la mañana, al mediodía o por la noche te sientes un poco mejor, aprovecha ese momento para consumir alimentos con mayor aporte nutricional.

Escuchar a tu cuerpo y adaptar tus horarios puede ayudarte a cubrir mejor tus necesidades sin aumentar las molestias.


Mantente bien hidratada

Los vómitos aumentan el riesgo de deshidratación, por lo que beber líquidos sigue siendo una prioridad, aunque hacerlo pueda resultar difícil.

Si tomar un vaso grande de agua te provoca náuseas, prueba alguna de estas estrategias:

  • Beber pequeños sorbos a lo largo del día.

  • Mantener una botella de agua contigo.

  • Consumir agua fría o con hielo si la toleras mejor.

  • Preparar infusiones seguras durante el embarazo, como jengibre o menta, siempre que tu médico no indique lo contrario.

  • Elegir alimentos con alto contenido de agua, como sandía, melón o pepino.

También puede ser útil separar los líquidos de las comidas, ya que algunas mujeres presentan menos molestias cuando beben entre comidas en lugar de hacerlo mientras comen.


Recuerda que cada embarazo es diferente

No existe una lista universal de alimentos que funcione para todas las mujeres. Lo que hoy toleras, quizá mañana no; y viceversa.


Por eso, más que seguir reglas estrictas, intenta identificar los alimentos que mejor te hacen sentir y construir tu alimentación alrededor de ellos de forma temporal.


Si las náuseas son tan intensas que te impiden comer o beber lo suficiente, presentas pérdida de peso, signos de deshidratación o los vómitos son persistentes, es importante consultar con tu médico y con una nutrióloga especializada. Existen estrategias nutricionales y tratamientos que pueden ayudarte a sentirte mejor y prevenir complicaciones.


Si buscas una guía más completa sobre cómo cubrir tus necesidades nutricionales durante esta etapa, te invito a leer mi artículo sobre qué comer en el primer trimestre del embarazo, donde encontrarás recomendaciones detalladas de alimentos, nutrientes clave y ejemplos de comidas para esta etapa.

Alimentos que suelen tolerarse mejor durante las náuseas

Grupo de alimentos

Ejemplos

¿Por qué suelen tolerarse mejor?

Cereales

Pan tostado, galletas saladas, tortillas de maíz, arroz blanco, pasta simple, avena, papa cocida

Son de sabor suave, fáciles de digerir y pueden ayudar cuando el estómago está vacío.

Proteínas

Yogurt griego, queso panela, queso cottage, huevo, pollo deshebrado, pavo, tofu

La proteína ayuda a mantener la saciedad y algunas mujeres presentan menos náuseas al incluirla en pequeñas cantidades.

Frutas

Plátano, manzana, pera, sandía, melón

Generalmente son suaves, aportan líquidos y suelen ser bien toleradas.

Verduras

Zanahoria cocida, calabacita, chayote, papa, ejotes

Cocidas suelen ser más fáciles de digerir que las verduras crudas.

Bebidas

Agua fría, agua mineral sin azúcar, infusión de jengibre, infusión de menta (siempre que tu médico no indique lo contrario)

Mantienen la hidratación y algunas personas encuentran alivio con bebidas frías o ligeramente carbonatadas.

Snacks

Almendras, nueces, crema de cacahuate con pan tostado, yogurt natural

Son opciones prácticas para comer pequeñas cantidades entre comidas y evitar que el estómago permanezca vacío.

Importante: No todas las mujeres toleran los mismos alimentos. Esta tabla es una guía general; lo más importante es identificar qué alimentos funcionan mejor para ti.



Alimentos que pueden empeorar las náuseas

Tipo de alimento

Ejemplos

¿Por qué pueden empeorar los síntomas?

Fritos y muy grasosos

Papas fritas, pollo frito, comida rápida, chicharrón

La grasa retrasa el vaciamiento del estómago, lo que puede aumentar la sensación de náusea.

Muy condimentados o picantes

Salsas muy picantes, chile, curry, alimentos muy especiados

Pueden irritar el estómago y favorecer el reflujo.

Olores intensos

Pescado, cebolla, ajo, coles cocidas, café recién preparado

Durante el embarazo aumenta la sensibilidad al olfato y estos aromas pueden desencadenar náuseas.

Muy dulces

Pasteles, donas, refrescos, dulces, chocolates en exceso

En algunas mujeres los alimentos muy azucarados empeoran la sensación de malestar.

Muy calientes

Sopas recién hervidas, café caliente, guisos muy calientes

El calor libera más aromas, lo que puede hacer que resulten menos tolerables. Muchas mujeres prefieren alimentos tibios o fríos.

Comidas muy abundantes

Porciones grandes en una sola comida

Distienden el estómago y suelen incrementar la sensación de náusea.


12 estrategias respaldadas por la ciencia para disminuir las náuseas durante el embarazo


Existen diversas estrategias que han demostrado ser útiles para aliviar los síntomas y hacer esta etapa más llevadera.


Es importante recordar que no todas las recomendaciones funcionan igual para todas las mujeres. Lo ideal es probar diferentes estrategias hasta encontrar la combinación que mejor se adapte a ti.


1. Evita que el estómago permanezca vacío

Permanecer muchas horas sin comer puede intensificar las náuseas. Intenta consumir pequeñas cantidades de alimento cada 2 o 3 horas, incluso si solo puedes tolerar unos cuantos bocados.


2. Haz comidas pequeñas y frecuentes

Las comidas abundantes pueden distender el estómago y empeorar las molestias. En cambio, varias comidas pequeñas a lo largo del día suelen ser mejor toleradas y ayudan a mantener un aporte constante de energía.


3. Incluye una fuente de proteína en cada comida o colación

Aunque muchas mujeres prefieren alimentos ricos en carbohidratos durante el primer trimestre, incluir pequeñas cantidades de proteína puede favorecer una mayor sensación de saciedad y ayudar a estabilizar los síntomas.

No es necesario consumir grandes porciones. Un huevo, yogurt griego, queso panela, pollo deshebrado o un puñado de nueces pueden ser suficientes.


4. Mantente bien hidratada

Los vómitos aumentan el riesgo de deshidratación. Si beber un vaso grande de agua resulta difícil, prueba tomar pequeños sorbos a lo largo del día, consumir agua fría o alimentos ricos en agua, como sandía o melón.

Si el agua natural no te resulta agradable, puedes intentar chupar pequeños trozos de hielo o consumir agua de coco de forma ocasional como una alternativa para favorecer la hidratación. Algunas mujeres también encuentran útil separar los líquidos de las comidas principales.


5. Identifica y evita los alimentos o aromas que desencadenan las náuseas

Durante el embarazo aumenta la sensibilidad al olfato. Olores como café, cebolla, ajo, pescado o algunos perfumes pueden desencadenar náuseas.

Si identificas algún alimento o aroma que empeora tus síntomas, evita exponerte a él mientras las molestias disminuyen.


6. Prefiere alimentos fríos o a temperatura ambiente

Los alimentos calientes liberan más compuestos aromáticos, lo que puede hacerlos menos tolerables. Muchas mujeres encuentran más fácil consumir ensaladas, frutas, yogurt o sándwiches fríos.


7. Antes de levantarte de la cama, come un pequeño snack

Si las náuseas son más intensas por la mañana, prueba comer unas galletas saladas, pan tostado o un pequeño puñado de nueces antes de levantarte. Después, espera entre 10 y 15 minutos antes de incorporarte. Mantener el estómago completamente vacío al despertar puede empeorar los síntomas en algunas mujeres.


8. Prueba el jengibre

El jengibre es uno de los remedios naturales con mayor respaldo científico para aliviar las náuseas leves a moderadas durante el embarazo. En la mayoría de los estudios, la dosis utilizada ha sido de 1 gramo al día, dividido en varias tomas.

Más adelante te explicamos cómo consumirlo de forma segura y qué dice la evidencia científica sobre su uso.


9. Pregunta a tu médico sobre la vitamina B6

La vitamina B6 (piridoxina) ha demostrado reducir las náuseas en algunas mujeres y suele formar parte de las primeras opciones de tratamiento cuando los síntomas interfieren con la alimentación.

En algunos casos, el médico puede recomendar combinarla con doxilamina, un medicamento que ha demostrado ser seguro y eficaz para tratar las náuseas y los vómitos durante el embarazo. No tomes estos medicamentos por tu cuenta; siempre deben utilizarse bajo indicación médica.


10. Descansa lo suficiente

La fatiga puede hacer que las náuseas se perciban con mayor intensidad. Dormir bien y permitirte momentos de descanso durante el día puede ayudarte a sentirte mejor.


11. Reduce el estrés cuando sea posible

El estrés y la ansiedad no causan las náuseas, pero sí pueden hacer que se perciban con mayor intensidad. Técnicas de respiración, meditación, yoga prenatal o caminatas suaves pueden ser un buen complemento para algunas mujeres.


12. Busca ayuda si las náuseas afectan tu alimentación

Si las náuseas te impiden comer o beber lo suficiente, has perdido peso o los vómitos son muy frecuentes, no esperes a que "se pasen solos".


¿Qué suplementos pueden ayudar a aliviar las náuseas durante el embarazo?



Si los cambios en la alimentación y las estrategias de estilo de vida no son suficientes para controlar las náuseas, existen algunos suplementos y medicamentos que han demostrado ser eficaces y seguros durante el embarazo cuando son indicados por un profesional de la salud.


Es importante recordar que "natural" no siempre significa "seguro", por lo que siempre es recomendable consultar con tu médico antes de iniciar cualquier suplemento.


Vitamina B6 (Piridoxina)

La vitamina B6 es uno de los tratamientos con mayor respaldo científico para las náuseas y los vómitos del embarazo. Diversas guías clínicas la consideran una de las primeras opciones terapéuticas cuando las molestias comienzan a afectar la alimentación o la calidad de vida.


Aunque el mecanismo exacto aún no se conoce por completo, se cree que participa en la producción de neurotransmisores relacionados con el control del centro del vómito.

En algunos estudios, la vitamina B6 ha demostrado disminuir la intensidad de las náuseas, especialmente cuando se inicia en etapas tempranas del embarazo.


La dosis debe ser indicada por tu médico, ya que puede variar según la intensidad de los síntomas y otros factores individuales.


Doxilamina

Cuando la vitamina B6 por sí sola no proporciona suficiente alivio, el médico puede recomendar combinarla con doxilamina, un antihistamínico que cuenta con amplia evidencia de seguridad durante el embarazo.


De hecho, la combinación de vitamina B6 + doxilamina es considerada por diversas guías internacionales como el tratamiento farmacológico de primera línea para las náuseas y los vómitos del embarazo.


Algunos de sus efectos secundarios más frecuentes son la somnolencia y el cansancio, por lo que nunca debe iniciarse sin valoración médica.


Jengibre


El jengibre (Zingiber officinale) es uno de los remedios naturales con mayor respaldo científico para aliviar las náuseas leves a moderadas durante el embarazo.


Diversos ensayos clínicos y revisiones sistemáticas han demostrado que puede reducir tanto la intensidad de las náuseas como la frecuencia de los vómitos, sin aumentar el riesgo de malformaciones congénitas u otras complicaciones del embarazo cuando se utiliza en las dosis recomendadas.


La mayoría de los estudios han utilizado una dosis cercana a 1 gramo al día, dividida en varias tomas (por ejemplo, 250 mg cuatro veces al día).


Puedes consumirlo de distintas maneras:

  • Infusión de jengibre fresco.

  • Jengibre rallado en alimentos.

  • Cápsulas estandarizadas.

  • Caramelos elaborados con jengibre (verificando que realmente contengan jengibre).


Aunque suele ser bien tolerado, algunas personas pueden presentar acidez o molestias digestivas, especialmente si consumen cantidades elevadas.


¿Debo suspender mi vitamina prenatal si me provoca náuseas?

No necesariamente.

Algunas mujeres notan que su vitamina prenatal empeora las náuseas, especialmente cuando contiene hierro o se toma con el estómago vacío.

Antes de suspenderla, habla con tu médico o nutrióloga. En muchos casos es suficiente con:

  • Tomarla después de una comida o por la noche.

  • Cambiar el horario de administración.

  • Valorar una formulación diferente.

  • Ajustar temporalmente la suplementación según las necesidades individuales.


Suspender un suplemento prenatal sin orientación médica podría aumentar el riesgo de deficiencias nutricionales importantes durante el embarazo.


Recuerda: Ningún suplemento sustituye una alimentación adecuada ni el seguimiento médico. Si las náuseas son tan intensas que te impiden comer o beber con normalidad, presentas pérdida de peso o signos de deshidratación, busca atención médica lo antes posible.

¿Cuándo las náuseas dejan de ser normales?

Aunque las náuseas y los vómitos son muy frecuentes durante el primer trimestre del embarazo, no todas las mujeres los experimentan con la misma intensidad. Mientras que para algunas representan una molestia pasajera, para otras pueden volverse tan severos que dificultan comer, beber e incluso realizar sus actividades diarias.


En estos casos es importante consultar con tu médico, ya que podría tratarse de hiperémesis gravídica, una complicación del embarazo caracterizada por náuseas y vómitos intensos que pueden provocar deshidratación, pérdida de peso y alteraciones en los niveles de electrolitos.


La hiperémesis gravídica afecta aproximadamente al 0.3–3% de los embarazos, por lo que es mucho menos frecuente que las náuseas habituales, pero requiere una valoración médica oportuna.


La buena noticia. La mayoría de las mujeres con náuseas durante el embarazo no desarrollan hiperémesis gravídica y logran mejorar con una combinación de cambios en la alimentación, hidratación, estrategias de estilo de vida y, cuando es necesario, tratamiento médico. Lo más importante es no minimizar los síntomas y pedir ayuda si sientes que las náuseas están interfiriendo con tu bienestar.

Señales de alerta que no debes ignorar

Busca atención médica si presentas alguno de los siguientes signos:


  • No puedes retener alimentos o líquidos durante más de 24 horas.

  • Vomitas prácticamente todo lo que comes o bebes.

  • Has perdido más del 5% de tu peso antes del embarazo.

  • Presentas signos de deshidratación, como:

    • Orina muy oscura o escasa.

    • Boca muy seca.

    • Mareo al ponerte de pie.

    • Sensación intensa de sed.

  • Te sientes extremadamente débil o agotada.

  • Vomitas sangre o material con aspecto de "posos de café".

  • Presentas dolor abdominal intenso o fiebre, ya que estos síntomas pueden indicar otra condición que requiere atención médica.



No esperes a que los síntomas sean muy intensos


Muchas mujeres piensan que sentirse muy mal es una parte inevitable del embarazo y retrasan la consulta médica. Sin embargo, recibir tratamiento de forma temprana puede marcar una gran diferencia.


Dependiendo de la gravedad de los síntomas, tu médico puede recomendar medicamentos seguros durante el embarazo, terapia de hidratación, ajustes en la suplementación o, en algunos casos, tratamiento hospitalario para prevenir complicaciones.


Además del seguimiento médico, el acompañamiento nutricional también es fundamental. Adaptar la alimentación según la tolerancia de cada mujer puede ayudar a mantener un mejor estado de hidratación, reducir el riesgo de deficiencias nutricionales y facilitar una recuperación más rápida.

Recuerda: No tienes que "aguantar" las náuseas para demostrar que tu embarazo va bien. Si los síntomas están afectando tu alimentación, tu hidratación o tu calidad de vida, busca atención médica. Existen tratamientos seguros y eficaces que pueden ayudarte a sentirte mejor.

Preguntas frecuentes sobre las náuseas durante el embarazo


¿Es normal tener náuseas todo el día durante el embarazo?

Sí. Aunque se conocen como "náuseas matutinas", muchas mujeres las presentan durante todo el día o incluso por la noche. La intensidad y el horario varían de una persona a otra. Si las náuseas te impiden comer o beber adecuadamente, consulta con tu médico para descartar hiperémesis gravídica.


¿En qué semana empiezan las náuseas del embarazo?

Las náuseas suelen comenzar entre la semana 5 y 6 de embarazo, alcanzan su punto máximo alrededor de las semanas 9 a 11 y, en la mayoría de las mujeres, mejoran entre las semanas 14 y 16. Sin embargo, algunas pueden continuar con síntomas más allá del primer trimestre.


¿Qué puedo comer si todo me da asco?

Cuando las náuseas son intensas, prioriza los alimentos que mejor toleres. Generalmente, los alimentos de sabor suave y fáciles de digerir, como pan tostado, arroz, papa cocida, plátano, yogurt o galletas saladas, suelen ser mejor aceptados. No existe una lista universal; lo importante es mantener una alimentación lo más adecuada posible sin empeorar los síntomas.


¿Es seguro tomar jengibre durante el embarazo?

Sí, el jengibre es uno de los remedios naturales con mayor respaldo científico para aliviar las náuseas leves a moderadas del embarazo. La mayoría de los estudios han utilizado aproximadamente 1 gramo al día, dividido en varias tomas. Aun así, es recomendable consultar con tu médico antes de iniciar cualquier suplemento.


¿Debo dejar de tomar mi vitamina prenatal si me provoca náuseas?

No. Antes de suspenderla, habla con tu médico o nutrióloga. En muchos casos basta con cambiar el horario en que la tomas, hacerlo después de una comida o valorar una formulación diferente. Suspender el suplemento sin orientación médica podría favorecer deficiencias de nutrientes importantes durante el embarazo.


¿Las náuseas significan que mi embarazo va bien?

Las náuseas son muy frecuentes y pueden asociarse con los cambios hormonales propios del embarazo. Sin embargo, tener o no tener náuseas no determina si un embarazo es sano o si el bebé está bien. Cada embarazo es diferente, y la ausencia de náuseas no significa necesariamente que exista algún problema.


¿Cuándo debo acudir al médico por las náuseas?

Debes buscar atención médica si no puedes retener alimentos o líquidos durante más de 24 horas, presentas vómitos persistentes, signos de deshidratación, pérdida de peso o cualquier síntoma que afecte significativamente tu bienestar. Un tratamiento oportuno puede prevenir complicaciones y ayudarte a sentirte mejor.


¿Es malo vomitar todos los días durante el embarazo?

No necesariamente, pero no debe normalizarse si está afectando tu alimentación, hidratación o calidad de vida. Algunas mujeres presentan vómitos ocasionales sin complicaciones, mientras que otras desarrollan hiperémesis gravídica, una condición que requiere tratamiento médico. Si los vómitos son frecuentes o intensos, consulta con tu médico.


¿Puedo tomar medicamentos para las náuseas durante el embarazo?

Sí, existen medicamentos que han demostrado ser seguros y eficaces durante el embarazo, como la combinación de vitamina B6 y doxilamina, considerada el tratamiento farmacológico de primera línea en muchas guías clínicas. Sin embargo, siempre deben utilizarse bajo indicación médica.


Conclusión


Las náuseas durante el embarazo pueden ser una de las experiencias más desafiantes del primer trimestre, pero no tienes que enfrentarlas sola. Existen estrategias respaldadas por la evidencia que pueden ayudarte a mejorar tus síntomas y mantener una adecuada nutrición, incluso cuando comer parece una tarea difícil.


Recuerda que cada embarazo es diferente. Si las náuseas están afectando tu alimentación, hidratación o calidad de vida, buscar apoyo profesional desde las primeras semanas puede marcar una gran diferencia para ti y para el desarrollo de tu bebé.


¿Necesitas apoyo para llevar una alimentación adecuada durante el embarazo? Como nutrióloga especializada en salud hormonal femenina, fertilidad y embarazo, puedo ayudarte a adaptar tu alimentación a esta etapa y encontrar estrategias personalizadas para que te sientas mejor sin dejar de cubrir las necesidades nutricionales de tu bebé.



Sobre la autora


Este artículo fue elaborado y revisado por Sofía Lemus, Licenciada en Nutrición y Bienestar Integral , especialista en salud hormonal femenina, fertilidad y embarazo. Con base en guías clínicas internacionales y literatura científica revisada por pares. La información tiene fines educativos y no sustituye la valoración médica individual.



Referencias


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